Hacía tiempo que quería volver a escribir, que quería volver a sentarme yo conmigo misma y expresar mis sentimientos o mis ideas, pero no sabía no cómo, ni por dónde empezar, he estado un poco sin rumbo y bueno no es que ahora tenga las ideas mucho más sólidas, pero hoy es uno de esos domingos que me encanta sentarme y ponerme a escribir.
Son días como hoy que hago un balance de mi situación actual ponderando todos mis aciertos y mis errores y bueno digamos que soy bastante propensa a tropezar, a equivocarme, pero también he encontrado aciertos en todos esos errores. Y sí digo acierto, no como forma de evadir mi responsabilidad, ni como justificación, porque sí, a lo largo de este tiempo he cometido muchas meteduras de patas, pero siempre lo he hecho porque he querido, por mantenerme fiel a mis ideas, porque pensaba que de no ser así me estaba fallando a mi misma, puede que muchas de las veces no haya elegido la mejor opción, o simplemente no haya mantenido las formas pero al final, he hecho lo que consideraba que debía de hacer.
A lo largo de estos 21 años, bueno a días de llegar a ellos, he conocido a una multitud de personas con las cuáles he vivido momentos que tan sólo podría haber vivido con esas personas, porque cada persona ha sido única y ha incidido en mi vida de la manera que sólo ella podría haberlo hecho. Está de más decir que de esa multitud la mayoría de las personas han ido desapareciendo, ya sea por mi culpa, por la suya, o porque la vida ha hecho que así deba de ser, la cosa es que ya no están. De todas esas personas, posiblemente la mayoría ni se acuerde de mi nombre, mientras que yo como ser asquerosamente emocional que soy soy de las que tienden acordarse de cada mínimo detalle, de cada cosa que me ha aportado y de todas las cosas que he aprendido, que para bien o para mal me han hecho llegar a ser lo que soy y a estar donde estoy.
En estos 21 años, que estoy a punto de cumplir, me he convertido en un tía con unas ideas inamovibles, con unos principios que aunque en ciertas ocasiones a veces no los mantuve como lo primero, pienso volver a tenerlo ante todo y todos. Hablo de principios e ideas, porque en la sociedad en la que estamos tendemos a soltar mierda por la boca constantemente y a olvidarlo al día siguiente y en los mejores casos en unos pocos meses. Sí, tendemos hablar antes de la cuenta, a juzgar sin saber, a querer quedar por encima, a echarle el muerto hablando mal y pronto a otros, cuando la realidad es que ni el bueno es tan bueno, ni el malo es tan malo, tendemos a tirar la toalla y a conformarnos con lo que viene, en vez de salir a luchar por lo que realmente nos merecemos, tendemos a creernos revolucionarios cuando somos unos borricos más con las mismas ideas sólo que de forma distinta y bueno puede que en el fondo yo también sea una del rebaño más aunque me niegue y no quiera creerlo. Pero como balance final, me he convertido en una persona firme y clara, que no va a dejar de luchar día tras día por aquello que quiere conseguir, que no va a dejar de expresar sus ideas por no ser una quejica desconforme, que no voy a dejar que se sus palabras digan más que sus actos. Por que al final de cuentas, actuando las cosas se dicen solas, porque al final estar en paz con uno mismo es lo importante, mantenerse firme porque al final del día cuando te acuestes te tienes que sentir feliz, un paso más cerca de estar donde quieres y debes estar, porque al final del día te remontes atrás y veas cómo has aprendido de todas tus caídas y que ahí sigues, porque al final del día no te des cuenta que te has tenido que tragar tus palabras y te des cuenta de que no tienes nada, porque nadie es indispensable pero te aseguro que sin ti estas perdido y que no hay mayor decepción que fallarte a ti mismo por cobardía o por el motivo que sea, pero al final del día o a medias de una tarde de domingo como hoy estés contenta y orgullosa de todos tus pasos, de haber mantenido lo verdadero, aquello que sigue creciendo y haciéndose más fuerte y haber perdido aquellas que sólo te consumían por dentro que te restaban, por lo que a día de hoy sí esas personas o esas cosas no están recuerda que hay restas que suman y que ganar una guerra no siempre te pondrá en el lugar donde quieras estar y que a final de cuentas lo único importante es que te sientas en paz contigo mismo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario