lunes, 26 de diciembre de 2016

memories........

Hay amores que matan, amores que mueren y amores que marcan un antes y un después. 

Hay amores tan grande que son incompatibles, que quieren tanto que no lo hacen bien y que abarcan tanto que no dejan lugar al amor propio, que vuelven suyo todo lo que tocan y son exactamente los que matan, los que mueren y los que marcan un antes y un después.

En primer lugar antes y se dice antes, porque anteriormente a ellos jamás pensaba que sucedería aquello. o al menos no pensabas que tuviese esa intensidad, esa repercusión en tu vida. Todos hablamos de amor como si fuésemos expertos pero lo cierto es que no sabemos que es hasta que llega, hasta que ese amor invade tu cuerpo, tu mente y todo tu ser y normalmente tras esto viene el porrazo de tu vida. 
Con este amor sientes cada beso, cada abrazo, caricia o cualesquiera que sea el mínimo detalle proveniente de esa persona como si fuese algo así como lo más estimulante que posiblemente hayamos sentido en nuestra vida. Realmente hasta que no te invade completamente desafiando tus principios y tus finales, desafiando tus leyes y a ti misma. 
En fin, que no te los esperas, que no te lo imaginas, pero llegan. Pocos de éstos son los que se quedan, es decir, los que maduran, se consolidan y aguantan y perduran, los que sobre la misma recaen los títulos de amor de tu vida y primer amor, éstos últimos, suelen ser amores amor de ese momento, a diferencia del amor de tu vida que es aquel que vive y convive como su nombre indica, a lo  largo de tu vida.
En segundo lugar, el después... ay después de él, que voy a decir de esto. Digamos que justamente es aquí donde me encuentro, justo es cuando llega eso que jamás pensabas que llegaría, cuando llega ese final, cuando avanzas y pasa. No es que deje de importar, pero sí deja de doler, deja de hacer eco. No es que se olvide, sino que aprendes a vivir con el recuerdo, a dejar ir, aprendes a querer y quererte, a disfrutar el momento, dejando de darle importancias al antes inclusive a lo que vendrá, únicamente vives y disfrutas lo que está, lo que hay, lo que te rodea.
El después es cuando estás en paz, cuando perdonas y te perdonas y tras ésto rescatas lo bueno y dejas volar lo malo y es justo ahí cuando maduras, cuando buscas cosas que te aporten, que te complementen, que potencien lo que somos que sumen alegrías y experiencias y que resten penas, que resten complicaciones, que sea tan fácil como respirar y que fluya como el aire mismo. Es aquí donde una vez que has llegado a tus límites, te demuestras que no los tienes, que realmente eres capaz de conseguir y hacer lo que te propongas, que es mental. De repente aquí te das cuenta que eres más fuerte que nunca y que nada ha sido en vano, que todo golpe ha servido para pulir y desarrollar esa esencia, esa persona que eres y quieres ser. También aprendes a saber lo que te gusta mucho, poco, o no te gusta nada, lo que quieres y lo que no y aunque muchas veces no sepamos el cómo nos hace estar un paso más cerca. Nos hace conocernos, aprender a escucharnos, a querernos y a mimarnos, a protegernos.
Es justamente aquí, en este mismo momento, donde empiezas a ver todo con claridad, cuando estás dispuesta a comerte el mundo y afrontar la vida, cuando decido valorar las pequeñas cosas, como un beso, una caricia, una cena rodeada de los míos como si fuese el último porque me dí cuenta que nada es eterno, que todo viene y va, pero mucho más se va, aprendí que familia no siempre es de sangre, que amigos se pueden convertir en grandes desconocidos y que los amores pueden convertirse en una historia más de las tantas que tendré por contar, que al final de cuentas sólo yo permaneceré conmigo misma y con suerte quizás algún apoyo de los tantos que tendré y perderé por distintas circunstancia. Con total certeza puedo decir que seré yo misma la que superará los baches que tenga la vida, que siempre he podido y podré, que al final siempre mantendré mi esencia.
Lo que sí es cierto, es que todos tenemos ese antes y después de esa persona, algunos mejores, otros peores, algunos de ellos, en ese después conseguirán al amor de sus vidas y otros obtendremos la experiencia de nuestras vidas y ambos casos le estaremos eternamente agradecidos y serán lo mejor que nos podría haber pasado, algunos por aprender juntos y otros por aprender a que perdiendo también se gana y que antes de nosotros no va nada, ni mucho menos nadie, que únicamente caben después.
Gracias experiencia de mi vida.

domingo, 11 de diciembre de 2016

No te culpo por rehacer tu historia, jamás podría ser tan egoísta como tú de volver a remover todo cuando estás en proceso de pasar página, porque jamás te amarraría y te condenaría a una vida de soledad constante a sabiendas que podría, no, no podría. Ahí está tu fallo, en ese egoísmo que te consume por dentro, ese querer tan malo casi como el mío que te hacía volver cuando me veías partir,  por tus adiós que eran hasta luego. Te culpo por ese egoísmo que hacía que me mintieras, pero lo peor es que te mentías a ti mismo. 
Lo cierto es que todo cambió, o quizás no es que cambiase sino que abrimos los ojos y cuando eso pasó nos vimos metidos en una mentira tan grande que nos consumió sin darnos cuenta. Lo cierto es que de golpe y porrazo dejamos de entendernos y cambiamos las ganas por excusas, ambos, Pero tú, concretamente tú, eres el culpable de alargar mi agonía, de despedirte sin terminar haciéndolo del todo. Eres el culpable de no ser franco ni con tus principios, de no enfrentarte a la realidad a tiempo y poniendo mil pretextos que hicieron confundir esos adiós con hasta luegos y que aún sabiendo la realidad me seguiste el juego, ese juego que terminó por matarme por dentro. Tampoco pienso que lo hicieses con maldad, supongo que preferiste una bonita despedida para que no duela tanto, quizás buscaste distorsionar un poco esta jodida realidad a la que nos enfrentábamos para que no me doliese tanto.
Esta noche no te voy a llenar de reproches, no te culpo por tu egoísmo y tu poca sinceridad. Ojalá encuentres en esa historia alguien que sea para ti, alguien que aprenda a llevarte, a darte lo que te mereces y todas esas cosas que yo no pude. Ojalá esta vez no te entre el miedo y aprendas a luchar por lo que quieres, ojalá ella asiente tus valores, esos que van y vienen, Espero que aprendas a valorar las cosas y que las mejores cosas implican esfuerzo, que en ella veas eso que no viste en mi ni en ninguna más, espero que ella sea de las que no se rallan la cabeza, que no tenga dudas, ni miedos o al menos que no te los trasmitas ya que eso te hace huir. De verdad, ojalá sea ella a la que llames casa, a la que quieras volver todas las noches cuando llegues cansado, que sea ella la que te haga que dejes tus mil inseguridades a un lado y te dé la tranquilidad y el amor que te mereces, que te haga sentir en cada poro de tu piel, que te devuelva tu sonrisa, que te haga despeje las ideas y te vuelva cristalino. Quiero que te quedes con ella, que no vuelvas atrás, que nunca, bajo ningún concepto vuelvas a repetir esta historia, quiero que seas feliz.  Quiero que te encuentres, que la encuentres, que juntos encontréis todas esas cosas que una vez buscamos juntos pero que brillaban por su ausencia. Quiero que te quiera menos pero mejor que como te quise yo, quiero que sea de tu talla y que no tenga que hacer constantes modificaciones para encajar, Quiero que no le falles, por favor, no lo hagas, quédate con ella aún cuando te entre miedo de si no es ella, no la dejes, lucha y asume que si da un poco de miedo es porque merece la pena, no seas cobarde, no seas egoísta y dejes que el miedo una vez más te haga huir.
Jamás podría desearte nada malo, al fin y al cabo siempre prometí que te querría y que querría lo mejor, aunque eso implicase dar un paso al costado. Ojalá llegues a sentir tanta alegría como la que me regalaste en tu estancia en mi vida, ojalá llegues a conseguir tus metas pero quieras compartirla con ella, ojalá quieras que sea tu pilar, tu brújula, ojalá sea eso que tanto buscas en una mujer. No te culpo de mi sensación de hoy, entiendo tu mentira piadosa, pero por favor, no vuelvas hacerlo, deja de hacerlo, no cubras tus emociones, ni distorsiones los hechos. Acepta y no ornamentes cuando dejes de querer, como cuando dejaste de quererme y la encontraste a ella, no se lo hagas... No repitas nuestra historia.

No te culpo por tu cobardía, pero espero aceptes que los fracasos te harán más fuerte.
Espero que algún día luches por tu ideales, porque sientas, pero esta vez de verdad.
No mires atrás, ni siquiera para coger impulso, tú puedes.
Espero que dejes de pensar y que aprendas a sentir.
Sobre todo espero que nunca más mientas, ni distorsiones emociones, que dejes de irte cuando notes un poco de presión, déjate querer y que te quiera bien. Haz todo lo que no hemos podido hacer juntos, enséñale cada rincón de ti y que juntos disfrutéis de vuestras metas conjuntas. Quiero que la hagas feliz y que seas feliz por verla sonreír, que te esmeres en ello. 
Quiero que seas feliz, con quien sea, pero feliz.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Soy de estas personas que vive en su mundo, sí en ese donde mis peores miedos son tan diminutos como hormigas, vivo en ese mundo perdida en mis sueños, en aquellos que rozan el borde de la locura, por no decir que son una locura. Soy de estas personas que se enamora de una canción y se imagina mil momentos que podrían suceder con ella de fondo, inclusive soy de aquellas que monta su propio videoclip. Soy de aquellas que se le mete una idea en la cabeza y aunque en lo más profundo de mi ser sepa que no es la más correcta, la defenderé con uñas y dientes, porque sí, porque me gusta luchar por mis ideas, porque me gusta que me rebatan, porque me gusta observar la posibilidad de que haya otras maneras de pensar y ver que hay personas capaces de hacerme reflexionar y poder ampliar mis horizontes, Soy de esas personas que son un nervio de emociones, hablo de ésas mismas que salen tan poco. Soy de esas personas que se entregan poco a poco y pero cuando lo hago me desgasto. De esas que tiene las expectativas tan altas que siempre me parecerá poco, que siempre creeré que es posible dar un poco más, sentir un poco más, hacer un poco más. Maldito inconformismo el mio que muchas ocasiones me hace ir corriendo detrás de las causas perdidas pensando que siempre podré dar un poquito más de mi, que esa idea que se metió en mi cabeza podré defenderla con uñas y dientes y lo hago por eso mismo de que mis sueño de conseguir esa causa roza la locura, por no decir que es una locura. Es una locura porque por más horizontes que amplio sigo sin conseguir la forma, pero, son esas canciones y esos momentos que me imagino que me hacen imaginar mil situaciones hipotéticas, son aquellas las que me hacen pensar de otra manera y me crean una mezcla de emociones que tan poco me salen y que tanto me gusta,
Son esas causas perdidas las que me enamoran, las que me despiertan, las que me dan la vida y esa locura que tanto pido para mantener la cordura, son aquellas que me hacen desafiarme y ampliar mis puntos de vista, que me hacen potenciar mis más y combatir mis menos, son estas cosas las que hacen que me mantenga en mi mundo ficticio donde mis miedos se van haciendo tan diminutos como hormigas,
Son todas estas cosas las que hacen que las causas perdidas dejen de ser tan perdidas y se convierntan en batallas, en mil batallas, que al final me harán pensar que habré perdido esa batalla, pero jamás la guerra, mi guerra, que si te elegí yo sobre mis motivos. Sólo yo,,,
son las cosas pequeñas, son esas como tú que me hacen tan yo.
;

viernes, 25 de noviembre de 2016

Gracias tiempo, gracias destino, gracias vida.
Me creía que siempre estaría inmersa en una burbuja tóxica, que estaría siempre amarrada a algo o más bien alguien, creía que nunca sabría decir no a tiempo o al menos a decirlo sin hacerme daño a mi misma, creía que nunca iba a dejar de machacarme recordándome mis mil y un errores, creía que siempre estaría buscando alguien que me completara, es más creía que no estaba completa, que me había ido para no volver. 
Y la verdad es que no. Es verdad que el tiempo ni la distancia hacen el olvido y tampoco aquello de que la esencia de la persona siempre permanece. Aprendí a convivir con mis propios fantasmas, los perdoné, me perdoné a mi misma por el daño que me he y me han causado. Por fin acepté que la vida es aprendizaje constante, es fallar para aprender, para mejorar y hacerte grande y fuerte, es llorar para valorar los momentos de risa, 
En varias ocasiones he hablado de que me sentía perdida, que no me sentía yo, que estaba incompleta. Pero me dí cuenta que eran estados emocionales consecuencias de una mala situación sentimental y no exactamente con un tercero sino conmigo misma, estaba en una crisis emocional conmigo misma, me sentía tan defraudada por haber quebrado todos mis principios y haberme comido tantas palabras que no me reconocía o más bien no me quería reconocer. A día de hoy me acepté, acepté que soy totalmente emocional aunque me guste ir de persona emocionalmente inaccesible, acepté a quererme tanto y tan bien que bajo ningún concepto acepto regateos emocionales, bueno en verdad, ahora mismo estoy tan agusto en mi zona de confort, estoy tan agusto conmigo misma que no me quiero compartir. 
Le agradezco al tiempo por apartar de mi camino aquellas personas que no hacían más que ponerme la zancadilla, o simplemente aquellas que no me aportaban nada, le agradezco por dejar aquellas tan fundamentales que hacen todo tan fácil como respirar, también agradezco al tiempo por abrirme los ojos.
Todo pasa, todo cambia y lo único que permanece es uno mismo, que nadie ni nada te haga sentirte menos importante, que nadie te de menos valor del que tienes, que nadie pretenda darte menos de lo que mereces. No elijas a nadie porque te complete, porque cada persona es completa en sí misma, elije a quien te complemente. 

martes, 22 de noviembre de 2016

volé.

Y volé.
Tras esa caída volé. 
No solo volé yo, volaron mis sueños y todos aquellos dulces sueños de niña.
Voló aquella yo, para dejar de ser esa frágil princesa y convertirse en una guerrera.
Es verdad aquello que dicen que tocar fondo únicamente sirve para coger impulso y volar más alto. En este vuelo aprendí a mirar las cosas objetivamente, a estar en lo más alto pero con los píes en la tierra, suena raro, contradictorio, pero así es, aprendí tantas cosas de mi alrededor pero sobretodo de mi misma. Digamos que me hacía falta pegármela para aprender más de mi, desafiarme una vez más, ver hasta donde estaba dispuesta a llegar y vi que era tan fuerte que ni yo lo sabía, que podía volar tan alto como ni yo misma me imaginaba, aprendí a valorar mi sonrisa, aprendí a valorar los pequeños detalles de la vida me regala, aprendí a disfrutar lo que tengo y dejar de buscar lo que me falta, aprendí que para volar no puedo tener anclajes alguno, es decir, aceptar la vida tal y como viene, quererme más que el día anterior, dar la bienvenida a aquellas cosas que por alguna razón aparecen en mi vida y despedir con una sonrisa y recordando lo bueno de aquellas otras cosas que se van por alguna otra razón. Aprendí que los altibajos nos hacen más persona, son toques de atención que la vida nos da para aprender de ellos. Aprendí que para volar no se puede estar en una rutina, que volar no es estabilidad, que volar significa arriesgarse, tirarse a la piscina y ya veremos que pasa.
Cuando aprendí que a lo único que me tengo que aferrar es a mis principios, aprendí a volar.
Cuando aprendí que las limitaciones son exactamente aquellas cosas que nosotros mismos decimos que no podemos, aprendí a volar.



Cuando aprendí que el amor no era posesión, ni mucho menos anclaje, aprendí a volar.
Cuando aprendí que todo lo que viene va, aprendí a volar.
Cuando aprendí que nada se crea ni se destruye sólo se transforma, aprendí a volar.
Cuando aprendí que a aceptar la vida tal y como viene y no forzar nada, aprendí a volar.
Cuando aprendí a dejar de culparme y perdonarme de corazón, aprendí a volar.
Cuando aprendí a quedarme con lo bueno de las cosas, y a tener mala memoria, aprendí a volar.
Aprendí a volar cuando decidí quererme y querer la vida. Como antes nunca y como siempre debí hacerlo. Como cuando vives en un eterno fin de semana. Cuando me propuse sonreírle a la vida aunque a veces duela y no la entienda. Cuando me apliqué eso de que "no hay mal que por bien no venga" o eso de que "todos los días es una oportunidad nueva para tener la vida que siempre quisiste". Cuando aprendí todo esto empecé a volar.

domingo, 23 de octubre de 2016

Me dueles porque te quiero.

Vienes a mi mente así de repente, vienes y te vas. A veces me autoengaño que no te has ido del todo, a veces me consuelo diciendo que esto tan nuestro no se puede acabar como otra simple historia, a veces me autorturo viendo esas fotos, recordando esos besos, o simplemente lo que se sentía estar en tus brazos, a veces apareces en mi mente y sin razón alguna se me escapa esa lágrima que demuestra mi falta de fortaleza sin ti.
Días sueltos me digo "eh, el tiempo lo cura todo" y otros pienso "algún día dejaré de dormir abrazada a la almohada pensando que eres tú", otros simplemente me conciencio de esa realidad, de que no volverás, de que nuestro tira y afloja llegó a su final, que han muerto tus ganas y con eso todo lo que un día consideramos nuestro. Pero me gusta engañarme. 
Siempre me había considerado distinta, me había visto capaz de poder avanzar sin nadie a mi lado, es más adoraba la idea de ser mía y sólo mía, me gustaba ver entrar y salir a la gente de mi vida, bueno, en verdad no me gustaba pero no me dolía, sabía que así funcionaba las cosas, que esto es un ciclo en el que hoy está y mañana quién sabe. Me consideraba una persona fuerte y con escasos sentimientos, sí, antes de ti nadie había conseguido llegar a mi, abrir todas mis puertas, nadie había conseguido quedarse tan en mi como lo hiciste tú. Así era yo, una arrogante, la típica tía que escupía a lo alto y pensaba que nunca me caería, ayy pequeña ilusa que era...recuerdo como me iba comiendo el mundo, como iba desafiando a la vida, hasta que la vida me desafió poniéndote a mi en mi camino. Recuerdo también como esquivaba al amor, me pensaba que nunca me llegaría ese momento, pensaba que siempre mantendría las cosas bajo control, que sabría parar en punto cuando te vuelves una estúpida ñoña, en el que vives en las nubes, en fin, creía que inmune a eso que la gente vivía y me contaba y que por supuesto yo no quería vivir, no es que no haya tenido antes de amores intensos, porque los tuve, pero no nadie fue como tú, siempre he dicho que nunca te vi venir, nunca supe el momento exacto en el que dije "dios, es él" o "joder, me estoy encoñando" creo que fue lo que más me gusto de tu forma de llegada, que no fue predecible, que siempre me diste la caña necesaria para mantener mi atención o más bien mantenerme distraída mientras me enamorabas sin yo saberlo, eres tan único que no te hizo falta nada más que ser tú para adueñarte de mi, para conseguir romper reglas, para romper mi coraza, para llevarte mi corazón donde fuera que fueras. Es pensar en como empezó todo y no poder evitar que se me ponga el bello de punta. A día de hoy me hubiera gustado saber lo que íbamos a ser y lo que podríamos haber sido si no hubiera sido tan yo, tan arrogante, tan egoísta, tan miedosa, me hubiera gustado poder haber mejorado más rápido, tienes razón en eso de que conmigo avanzaste a paso de tortuga y que mis cambios parecían tan a largo plazo que sonaban a promesas absurdas, entiendo que se te acabó la paciencia y las ganas de luchar, que llegó ese punto de inflexión donde tiraste a seguir tú camino. Aún me culpo, culpo a ese exceso orgullo que tuve y digo tuve porque a día de hoy brilla por su ausencia si con respecto a volver a ti asocia, culpo a mi miedo, ese miedo a hacerme daño por jugármela por ti cuando realmente me hacía más daño al reprimir mis ganas y eso hacía que te dañase a ti, culpo a mi inseguridad por verme siempre inferior, por no verme capaz de darte esa estabilidad que necesitabas, culpo a esas malditas pruebas que te ponía día a día para ver si estabas a tan jodidamente enamorado como lo estaba yo que al final acabaron contigo y con tu paciencia, culpo mi indecisión, esa indecisión de no saber si estaba en lugar correcto, si estaba haciendo lo correcto, si realmente era lo que quería aunque en lo más profundo de mi sabia que eras lo que más quería en mi vida y lo sabía porque por ti había roto mis reglas, mis certezas, había cambiado esa soledad tan cómoda por ti, por compartir mis risas, mis lágrimas, mis explosiones, por compartirme contigo, que con el tiempo ya no fue compartirme sino apropiarte de mi, Después de ser tuya, de experimentar lo que era estar en tus brazos, lo que era ver tu sonrisa, lo que era besarte después de un día duro, lo que era sentirme invencible si eras tú el que estaba detrás o al lado, después de experimentar lo que era tu amor, de ver como te entregaste a mi de esa manera tan sincera y tan incondicional, después de saber lo que era querer a una persona, lo que era sentirte completa y tan yo a pesar de que todo mi ser era tuyo, después de todo eso cómo no echarte de menos, cómo no querer volver atrás constantemente, después de todo esto cómo dejar de sentirte, después de aprender lo que es una sonrisa sincera, o lo que lo que es que te duela ver partir a una persona, después de enseñarme que no basta con querer mucho si no quieres bien, después de enseñarme que una relación no es un tira y floja y que uno solo no puede con todo, que cuando la balanza se carga más de un lado que del otro por cojones el otro se da el porrazo de su vida, después de ti no queda nada, después de ti no quiero nada, después de ti no me imagino otra historia, después de ti me perdí...
Te quiero,
Te echo de menos.
Siempre serás mi corazón, siempre serás tú,

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Se trata de sentirlo, no de decirlo.

El amor no duele. Duele la distorsión de la palabra amor, sí hablo de distorsión porque el amor implica compaginar el amor que se siente por la otra persona y el amor propio. En el momento en el que uno de esos amores tiene más preponderancia sobre el otro es cuando duele, es cuando se deja de mirar por el otro o por uno mismo y en ningunos de los extremos eso nos hará felices ni mucho menos fuerte.Posiblemente no sepa lo que es el amor pero sí sé lo que no es, con el tiempo y a los golpes pude aprender que el amor no es posesión, tampoco creo que sea necesidad, tampoco implica abandonar esa parcela propia de la persona, es decir, esa intimidad y su espacio vital, tampoco creo que el amor sea mirar únicamente por la otra persona ni mucho menos por uno, ya que el amor es un proyecto común, donde si hay que intentar compaginarse, aceptarse y comprenderse y bajo ningún concepto cambiarse, que bajo ningún concepto cambiar es sinónimo de mejorar por la otra persona.

Tampoco creo que pudiese describir la palabra amor, ya que un sentimiento no se puede definir con palabras, ni se pueden hacer aproximaciones y no se puede por eso mismo de que cada persona es un mundo y que cada persona quiere y lo hace a su manera, por eso creo que hay tantas definiciones de amor y no se puede describir con palabras porque simplemente se siente.

No ama más quién más lo diga, ama más aquel que lo demuestre día a día con esos pequeños detalles, ama más el que respeta las decisiones y las opiniones del otro sin querer imponerse, ama más el que pide perdón y sabe perdonar, ama más aquel que admita que es humano y que por ello falla y aquel que quiera aprender de sus errores para poder mejorar, ama más el que quiere pero también se quiere, ama más el que acepta muchas veces que no puede ser y lo deja ir porque lo quiere tanto que prefiere que sea feliz en otro cuerpo, con otros besos, o simplemente deja que el tiempo haga de las suyas y ponga todo en su lugar. Amor no es poseer, tampoco es poseer, amor no es chantajear, amor no son palabras bonitas ni flores, amor no es llenar al otro de cosas materiales. Amor es elegir a esa persona todos los días y hacerlo porque quieres y porque hace tu vida un poquito mejor, también implica dedicación, implica confianza pero no sólo en esa persona sino en uno mismo, creo que amar sin quererse lo suficiente o no confiar en uno es una de las causas que envenenan el amor, amor implica saber en ocasiones decir adiós y querer lo mejor para la otra persona, amor significa sentirlo de tal forma que cuándo te pregunten qué es amor no sepas definirlo y te digas "no lo sé, sólo sé que lo siento, que lo quiero".


martes, 30 de agosto de 2016

Golpe de realidad.

Estaba hundida. Estaba perdida, no sabía dónde ni cómo llegar a mi. Estaba perdida en mis propios sueños, entre todas esas cosas que quería hacer y por una cosa u otra no pude. Estaba perdida en recuerdos. Me veía incapaz de seguir, de luchar, no sabía cómo afrontar las situaciones.
Y tuvo que venir alguien a sentarme y decirme "mira chiquita, nada es fácil en esta vida y si lo es no valdrá la pena, no sabrás la satisfacción de la autosuperación" fue ahí cuando aprendí que no importa cuánto cueste sino cuánto sacrificio y esfuerzo le eches. Sé que no todo querer es poder, y que hay veces que hay cosas que no dependen de uno mismo, pero también olvidé que querer sin hacer claramente no va a ser poder, que la suerte puede ayudar pero que no hay nada que valga más que creer en uno mismo y dedicarte en cuerpo y alma a lo que quieres. Que muchas veces necesitas un golpe de realidad, que te diga "pues no, no será fácil y el camino hacia aquello va a ser muy duro, en muchas ocasiones vas a dejar de creer en ti, tampoco te entenderán y posiblemente pienses en dejarlo 3 veces al día, pero cuando lo consigas la satisfacción que vas a conseguir no te la va a quitar nadie" y así es, nos enseñan a soñar, nos enseñan pero nos van matando las ganas de realizarlo poco a poco, el sistema nos hace limitar nuestras capacidades, los valores nos hacen pisar al de al lado para desmotivarlo y esas eso como una ventaja competitiva con respecto a otros. Pero me quedo con esa frase que leí en el cartel de esa habitación hoy "el entrenamiento ha sido muy difícil, pero todas y cada una de esas lágrimas no han sido en vano y me han servido para estar donde estoy hoy" y aquella que dice "si puedes soñarlo, puedes hacerlo" me quedo con eso de que tengo que confiar más en mi, me quedo con que tengo que darle importancia a aquellas cosas que la tienen y que para conseguir estas duras metas que me estoy proponiendo tengo que dedicarme en cuerpo y alma,

jueves, 25 de agosto de 2016

Es difícil seguir. Es difícil mirarte al espejo cuando no ves nada. Es difícil llevar sobre la espalda más peso que el corporal, al igual que es muy jodido cargar el corazón de más decepciones de las que uno está capacitado para afrontar. Es difícil soltar una lágrima, suspirar y decir "he salido de peores, yo puedo", "no necesito a nadie más que a mi misma" o eso de que "lo que no mata hace más fuerte". Es difícil tener una maldita coraza para que no vuelvan a tocarte el alma y sentirte sola porque no concibes la idea de volver a compartirte con nadie más, es difícil ser tan celosa de ti misma y no querer que nadie más conozca esa parte que encanta, que enamora. Es difícil avanzar con miedo y quizás perder trenes por la incertidumbre que te da su destino, es muy difícil intentar mantenerlo todo bajo control, conseguir tener las riendas de ti misma en todo momento. Es difícil mirar atrás y no reconocerte, no saber quién fuiste, ni quién eres y claro está no sabes quién serás.
Digamos que han sido tantas las decepciones, tantas las pruebas que he tenido que superar, que han sido tantas las veces que he tenido que hacer de tripas corazón, o eso de oídos sordos a palabras necias que llega un punto en el que sientes que ya cualquier cosa te puede y que la mejor forma de mantenerte protegida es mantenerte distante de cualquier tipo de emociones, o cualquier paso que te haga avanzar y conocer nuevas cosas, nuevas personas, otras emociones, pero claro, más vale malo conocido que bueno por conocer. Es decir, el miedo a lo nuevo, el miedo a que me vuelvan hacer trizas hace que muchas veces me limite, que me pierda esas pequeñas cosas. 
Maldita zona de confort, bueno más que de confort de conocimiento, porque lo que me estanca es el aferrarme tanto a eso que conozco, a eso que sé de cierta controlar o al menos como salir media entera. Maldito miedo que se apodera de mi que no me deja terminar de ser yo. 

martes, 9 de agosto de 2016

Eres la pieza perfecta...

Pero quizás intentando encajar 

en el puzzle equivocado.

La carta de despedida que jamás leerás.



Otra vez te has marchado.
Otra vez volviste para removerlo todo.
Otra vez no fuiste capaz de luchar por nosotros.
Otra vez me dejaste con la miel en los labios.
Estábamos tan cerca de ser todo aquello que siempre soñamos, o por lo menos aquello que tanto esfuerzo le pusimos un día. Tiramos la toalla. Nada raro en nosotros, somos más de lamentarnos de lo que hemos perdido que de decir "si te quiero, puedo", pero no, nos volvimos a separar. 
Creo que en todas mis despedidas he jurado y perjurado que sería la última vez que escribiría por ti, para ti, que volvería a ese nosotros, que volvería a recaer. Pero he de confesar que siempre serás mi tema favorita, mi canción favorita, mi lugar favorito. 
Aunque no sé por qué está vez siento que no, que no habrá marcha atrás, siento que ese pequeño algo que nos unía en la distancia, que sostenía el poco amor que quedaba se quedo en el aire junto con todas las promesas, con todos los proyectos, junto con todos los momentos. Siento que nos hemos roto tanto que no hay manera de reconstruir los pedazos, que no nos acordamos de cómo era esa forma que nos hacía estar tan agusto. Me está doliendo como nunca antes, pero creo que es porque por primera vez estoy aceptando que te has ido, que me he ido, que el nosotros que habíamos formado se quedó obsoleto. 
Por primera vez he de decido dejar de autoengañarme diciéndome que no te amo, o también he dejado de buscar la forma de recuperarte, he dejado de pensar cuál  será el momento en el que vuelvas. No es que haya dejado de pensar en ti, porque no, es más amor, no hay día que no piense en ti o recuerde esas manías tuyas, sino que he aceptado que ya hicimos todo el esfuerzo necesario o bueno quizás no todo el necesario, pero sí el que cada uno estaba dispuesto a poner después de tantos altibajos.


Acepté que bueno, es verdad que un clavo no saca otro clavo, pero entretiene mi mente. Acepté que jamás te encontraré en otros labios, ni en otros cuerpos. Acepté que no volveré a querer de esta forma tan dolorosa y tan incondicional. Acepté que el primer amor nunca se olvida y que es el único que te marca de esa forma tan tan tan intensa, pero que muy difícilmente llega a ser el amor de tu vida. Acepté que hemos tensado tanto la cuerda que cuando la soltamos para aflojar la puta realidad nos azotó en la cara, haciéndonos ver lo viciado e intoxicado que estaba este amor. Acepté que a pesar de querernos como posiblemente querremos a nadie más, era tan grande este amor que no se puede expresar y que era realmente necesario esta bifurcación de nuestros caminos. Acepté que querer no siempre es poder y que madurar es aprender a decir adiós. Acepté que por muy alto que gritásemos para que el otro entendiera lo que queríamos decir, nunca lo escuchábamos, ya que cada uno miraba por su comodidad y sus intereses. Acepté que dejamos de entendernos y de comprendernos, que llegamos a estorbarnos. Acepté que nuestra felicidad no es juntos y revueltos.
Aunque en lo más profundo de mi me gustaría estar equivocada, me gustaría vernos regresar y bueno... Pero sé que te vas, que te has ido, que el llanto no te detendrá, sé que alguien más tú te esperará y que volverás a dedicarle tus sonrisas y lo mejor de ti, todo aquello que perdiste conmigo. Sé que todo pasará. 

lunes, 27 de junio de 2016

por llegar y no irse más...

Y llegó él. 
Llegó para llevárselo todo a su paso.
Llegó para llevarme al mismísimo cielo si él quiere, o puede hacerme pasar un completo infierno si lo retas.
Llegó para hacer de sus brazos mi hogar, para hacer de mi ser su ser. 
Llegó para demostrarme que el amor no se busca, simplemente llega.
Llegó para enseñarme que lo que no se cuida y se valora se pierde, para enseñarme que cuando algo se rompe jamás volverá a ser igual, que quedarán cicatrices.
Tuvo que llegar para enseñarme lo que es querer, para aprender a querer de verdad. Aún recuerdo cómo llegó, cómo cambió mi vida. Siempre he pensado que llegó en el momento justo, sí, en la peor etapa, en aquella donde todo estaba patas arriba, donde estaba perdida, llegaste para salvarme, por eso siempre te consideraré un milagro. Pero como todos los milagros son fugaces... Tardé mucho en sanarme, en salvarme, de hecho creo que aún sigo intentando querer sin hacer daño, sigo intentando tocar sin hacer daño, sigo intentando decir como me siento sin que se me traben las palabras o simplemente encontrando las palabras, sigo intentando querer bien y no tan a mi manera que aunque sea incondicional resulta un tanto dolorosa. Aún no te has ido, pero ya te siento lejos y ya te estoy echando de menos amor mio. 
Me auto-intento convencer de que todo dura el tiempo justo para cumplir su misión en la vida de las demás y que tu misión de salvarme ya acabó, pero nunca me sentí tan protegida en unos brazos, nunca sentí que entre tus brazos no me falta nada, que después de ti no quiero ningún milagro más que fuiste mi mayor descubrimiento, nunca me sentí que aunque a veces duela el besarte, el estar contigo ya me compensa más que cualquier otra cosa en el mundo, que no habría persona, ni lugar en el mundo en el que me sintiera tan yo que contigo.
Gracias por llegar, gracias por permanecer, gracias por intentarlo siempre, por ser apoyo, por quererme cuando nadie sabia hacerlo ni siquiera yo misma. Gracias por salvarme en todos los sentidos que un hombre puede salvar a una mujer. Gracias por todos los momentos que hemos vivido y los que nos quedan de mientras, 
Espero poder llegar a tiempo, espero llegar a ser algún día lo que te mereces.
Gracias por ser tú aquel que llegó y que a pesar de que las cosas se pongan chungas permanecer.
Gracias.

lunes, 13 de junio de 2016

Y te elegí, te elegí a ti entre 70000 millones de personas, elegí tu sonrisa como la primera de mis siete maravillas, elegí tus besos como mi droga favorita, elegí tus brazos como mi sitio favorito, como mi hogar, elegí tus voz como mi melodía favorita, te elegí como pilar fundamental para mi, te elegí para pasar eternamente el rato, te elegí como la más difíciles de mis batallas, también te elegí para pactar mi tregua favorita como solo podría y querría pactarla contigo, te elegí por tus delirios, sí, son esos delirios los que me enamoran, te elegí porque nunca había amado tanto unos defectos hasta que conocí los tuyos, te elegí por esa risa contagiosa, o por la felicidad que me trasmite cuando te escucho hablar de tus sueños, de tus logros, de todas aquellas cosas que compartes conmigo, es que te elijo a ti porque tu felicidad me da la mía.
Y desde ese momento que te elegí, sí después de ese momento que marcó un antes y un después en mi vida, ese momento que se quedará en mi eternamente, ya no he querido elegir ninguna otra opción. A veces he llegado a pensar que eras un capricho, el mayor de mis caprichos, pero pasa el tiempo, pasan personas, pasan sonrisas y sigues siendo tú mi primera y mejor elección.
Desde que te elegí nada ha sido nada fácil, no, han pasado mil cosas, creo que han sido tantas idas y venidas, que han sido tantas las adversidades que se nos han pasado que si a día de hoy seguimos juntos luchando por nosotros no creo que sea en vano. 
A día de hoy estamos pasando una dura racha, estamos intentando poder salvar lo que creíamos muerto y mejorando el uno por el otro porque creemos en lo que fuimos, en lo que somos y en lo que queremos llegar a ser, creemos que juntos aunque conseguir nuestros objetivos no sea fácil se nos hará mucho más ameno si cuando lleguemos a casa rendidos, sin fuerza, o pensando en abandonar esté el otro para darte las fuerzas que te faltan o simplemente decirte lo orgulloso y lo bien que vas. 
Hasta día te he elegido porque nunca has abandonado del todo, porque siempre me has enseñado tantas cosas, porque me has hecho mejorar tanto como persona, porque cuando me miras se me olvida todo lo demás, porque contigo me has hecho las cosas más fáciles y has apostado por mi cuando nadie lo hacía ni siquiera yo misma, por hacerme tan feliz, por hacer mis mañanas, tardes o noches más divertidas, por regalarme la mayor de mis aventuras, por entrar y luchar como sólo lo harías tú.

GRACIAS.
POR TI TODO HA MERECIDO LA PENA.
POR TI TODO SERÁ POCO, POR TI SIEMPRE LO INTENTARÍA.
TE AMO.

viernes, 1 de abril de 2016

que pase el tiempo y no mis ganas.

Algo muy mágico tiene que pasar aquí cuando habiendo pasado tanto tiempo, tantas personas, tantos baches en el camino una vez más nos hemos vuelto a buscar, una vez más nos hemos decidido dar otra oportunidad, otra vez nos estamos queriendo aún más que la última vez y mira que eso parecía prácticamente imposible, pero así es, otra vez dispuestos a luchar por un nosotros, a luchar por conseguir todo lo que un día nos prometimos, por conseguir nuestras metas pero juntos, sí, porque te quiero a ti como compañero de vida, te quiero a ti como escudo, como pilar, te quiero a ti en definitiva.

Es algo tan ilógica esta situación que cualquiera en su sano diría que estamos locos, locos de remate, lo que no entienden es que así es, pero locos de amor y quién quiere ser o estar cuerdo si las cuerdas atan y por qué estar perfectamente equilibrado cuando encuentras otro loco que te entiende y encaja contigo a la perfección. 

Y sé que no es fácil, no es fácil volver a comenzar, perdonar mil y un fallos, volver a confiar, volver a entregarle todo a una persona cuando sabes que algún día se puede volver ahí, pero cariño, es ahí cuando de verdad demuestras que de verdad quieres y sientes a esa persona, cuando a pesar de saber que hay cien mil millones de personas o más en el mundo la vuelves a elegir después de todo y de tanto, es ahí cuando decides volver a jugarte el pescuezo por un puto beso más o una simple caricia, es ahí cuando aún sabiendo que su pérdida te ocasionaría mil y una lágrimas prefieres volver a sonreír como sólo lo haces con él, es ahí donde demuestras que prefieres un momento con él que toda una eternidad sin él. Si después de tanto estamos aquí una vez más, algo muy fuerte nos tiene que pasar, no puede ser un error.

Pero a pesar de lo que pase, de como acabe esta historia no me arrepiento de nada, volvería a repetir todos y cada uno de nuestros momentos, todos y cada uno de nuestros más sinceros besos, quizás si volviera atrás no dejaría pasar ni un sólo momento para decirte lo mucho que te quiero, o simplemente plantarte un beso y han sido tantos esas besos, esos te quieros, esas caricias que me he cohibido por mantener una estúpida coraza, sí esa que destruiste el día que te fuiste...

Y quiero que recuerdes todos los días de tu vida que te amo, que posiblemente te quiera de una forma tan incondicional que muchas veces no sea capaz de explicarla con palabras, sólo quiero que tengas presente que estés donde estés, hagas lo que hagas, siempre, recuerda siempre voy a estar muy orgullosa de ti, siempre serás mi mayor logro, mi mayor descubrimiento, porque lo que encontré contigo no lo voy a encontrar con nadie más. Y aunque la vida de muchas vueltas y no sepamos lo que nos deparará mañana el destino, quiero que sepas que este amor nunca se acabará y que en mi siempre tendrás un hogar, siempre.

QUE SIGA PASANDO EL TIEMPO Y NO MIS GANAS.

martes, 15 de marzo de 2016

¿quién acompaña a la princesa? siempre es su príncipe.


y al final lo que más duele es el te quiero que no dices.

Llevo unos día pensando en ti, en lo que era contigo, vamos en nosotros... 
Otra vez me he vuelto a imaginar estar en tus brazos, otra vez me he vuelto a imaginar despertarte en besos, otra vez me he vuelto a imaginarme envuelta complemente en ti, otra vez me he vuelto a imaginarte diciéndome "ni te imaginas lo que te he echado de menos pequeña, sigues siendo mi meta de futuro", me he imaginado comiéndome a besos un sábado, o alegrándome lo
s lunes, no sé, te he vuelto a imaginar.
Bueno, mentiría si dijera que te olvidé en algún momento, mentiría si dijera que no te busque en otro cuerpo ni en otros labios una noche ebria y te mentiría si te dijera que no me he dormido mil noches llorando pensando en que ya no te tengo, en que ya no vendrás a secarme las lágrimas o por lo menos a acurrucarme en tus brazos hasta quedarme dormida. Te volvería a mentir si te dijera que no eres mi tema favorito pero el más doloroso, te mentiría si te dijera que no me muero de los celos cada vez que pienso en que quizás haya alguien ocupando mi lugar...
Soy de las que decía "con 17 años no se ama", también decía "el tiempo todo lo cura" o creo también haber dicho "un clavo saca otro clavo", pero que chiquilla, pero que escéptica y para eso llegaste tú, sí, tú... Llegaste y bueno ¿qué con 17 años no se ama?¿perdona? creo que nunca he amado a nadie de manera tan incondicional incluso por encima de mi misma, ¿y cómo lo sé? es difícil explicarlo, simplemente lo sientes, lo sientes de una manera tan ilógica que ni yo lo entiendo, lo sientes en tus manos, en tus ojos, en cada poro de tu piel, lo sientes en todo tu ser. Con respecto al tiempo, sí, el tiempo,¿dónde está el tiempo que todo lo cura?, ¿dónde? es que cariño, desde que todo acabó he perdido la noción del tiempo, podría decir que me he acostumbrado a echarte de menos, me he acostumbrarte a imaginarte a mi lado todas las noches, puede que me haya sumergido en mi propio trastorno, pero desde luego que nunca he terminado de sanar mi herida, nunca, me quedé tan rota que creí que si jamás cerraba esas heridas y se mantuvieran abiertas no quedaría la cicatriz, y me acostumbré a ver y sentir la herida abierta por las noches y taparla y hacer como si nunca nada hubiera pasado a la mañana siguiente pero claro todo era una mi propia función... Pero en fin, junto a esto, junto a mi errónea teoría del tiempo, se le suma, la famosa y común teoría de "un clavo saca otro clavo" ay amor, si supieras en cuantos labios te he buscado, si supieras como iba mirando las sonrisas intentando encontrar la tuya en miles de personas, pero no, ninguna es capaz de trasmitirme tanto, si supieras cuantas comparaciones odiosas he hecho, cuanto te he buscado, cuanto te echo de menos ¿y qué si hay millones de clavos en el mundo?si cada clavo tiene su lugar, si una vez que se clava queda anclado y aunque lo saques quedará su hueco, su lugar y ya ningún clavo podrá llenar ese hueco, puede suplirlo unos días, quizás unas semanas, unos meses y en algunos casos años, pero al final... ese hueco tendrá nombre y apellido.
Y al final del día lo que realmente duele es ese te quiero que no dices...

viernes, 15 de enero de 2016

Hoy no escribo por él y posiblemente tampoco por mi, hoy escribo por amor al arte, por amor a la vida, sí, a la vida con todos esos vaivenes, con todos esos más y todos esos menos, con sus misterios y las vueltas repentinas que da... Hoy ni siquiera pienso lo que escribo, si no lo que siento, osea que todo esto posiblemente sea un sin sentido que sólo entiendo yo y a veces ni eso oye. Hoy quizás escribo porque estoy en uno de estos melancólicos, con el vaso más medio vació que lleno, donde no sabes si quieres o no, donde se apodera de ti sensaciones que ni tú sabes describir, donde echas de menos todo lo que un día echaste de más o simplemente aquello que adoraste y yo ya no está, tal vez todo esto sea por buscar en el cajón todos los besos, todos los abrazos, las risas, todas las promesas perdidas (que no son pocas), todos los recuerdos, tal vez de intentar buscarme a mi misma desesperadamente porque no me encuentro, hace tiempo que te lo juro, que ya no me acuerdo, no me acuerdo que me gustaba y es lo que me gustaba tan poco, que es eso que me hacía llorar de la alegría o que es eso que mantenía con ganas de seguir o simplemente me daba fuerza, no sé...