lunes, 13 de junio de 2016

Y te elegí, te elegí a ti entre 70000 millones de personas, elegí tu sonrisa como la primera de mis siete maravillas, elegí tus besos como mi droga favorita, elegí tus brazos como mi sitio favorito, como mi hogar, elegí tus voz como mi melodía favorita, te elegí como pilar fundamental para mi, te elegí para pasar eternamente el rato, te elegí como la más difíciles de mis batallas, también te elegí para pactar mi tregua favorita como solo podría y querría pactarla contigo, te elegí por tus delirios, sí, son esos delirios los que me enamoran, te elegí porque nunca había amado tanto unos defectos hasta que conocí los tuyos, te elegí por esa risa contagiosa, o por la felicidad que me trasmite cuando te escucho hablar de tus sueños, de tus logros, de todas aquellas cosas que compartes conmigo, es que te elijo a ti porque tu felicidad me da la mía.
Y desde ese momento que te elegí, sí después de ese momento que marcó un antes y un después en mi vida, ese momento que se quedará en mi eternamente, ya no he querido elegir ninguna otra opción. A veces he llegado a pensar que eras un capricho, el mayor de mis caprichos, pero pasa el tiempo, pasan personas, pasan sonrisas y sigues siendo tú mi primera y mejor elección.
Desde que te elegí nada ha sido nada fácil, no, han pasado mil cosas, creo que han sido tantas idas y venidas, que han sido tantas las adversidades que se nos han pasado que si a día de hoy seguimos juntos luchando por nosotros no creo que sea en vano. 
A día de hoy estamos pasando una dura racha, estamos intentando poder salvar lo que creíamos muerto y mejorando el uno por el otro porque creemos en lo que fuimos, en lo que somos y en lo que queremos llegar a ser, creemos que juntos aunque conseguir nuestros objetivos no sea fácil se nos hará mucho más ameno si cuando lleguemos a casa rendidos, sin fuerza, o pensando en abandonar esté el otro para darte las fuerzas que te faltan o simplemente decirte lo orgulloso y lo bien que vas. 
Hasta día te he elegido porque nunca has abandonado del todo, porque siempre me has enseñado tantas cosas, porque me has hecho mejorar tanto como persona, porque cuando me miras se me olvida todo lo demás, porque contigo me has hecho las cosas más fáciles y has apostado por mi cuando nadie lo hacía ni siquiera yo misma, por hacerme tan feliz, por hacer mis mañanas, tardes o noches más divertidas, por regalarme la mayor de mis aventuras, por entrar y luchar como sólo lo harías tú.

GRACIAS.
POR TI TODO HA MERECIDO LA PENA.
POR TI TODO SERÁ POCO, POR TI SIEMPRE LO INTENTARÍA.
TE AMO.

No hay comentarios:

Publicar un comentario